
La physalis es de esas frutas que parecen un regalo: cada una viene envuelta en su propio farolillo, una cubierta fina como el papel que se vuelve dorada cuando el fruto está maduro.
Dentro hay una bolita naranja brillante, del tamaño de un tomate cherry pequeño.
Prima del tomate
Es de la familia de las solanáceas, la misma que la de muchas de las verduras que comemos a diario: el tomate, el pimiento, la berenjena o la patata. Por eso su sabor recuerda un poco al tomate.


A qué sabe
Tiene un sabor muy peculiar, agridulce: medio cítrico, medio tomate. Y es tan vistosa que se ha puesto de moda en los restaurantes: la usan en platos de diseño, en postres e incluso para decorar tartas, con el farolillo abierto hacia atrás.
En la huerta
La planta es alta y tiene unas hojas suaves, como aterciopeladas. Da unas flores amarillas pequeñitas y, de cada una, sale un farolillo que se va llenando poco a poco.
Ojo con una cosa que no todo el mundo sabe: como pasa con la planta del tomate o de la patata, sus hojas, sus tallos y sus frutos verdes no se comen. Solo se come el fruto bien maduro, cuando el farolillo está seco y dorado y la bolita es de color naranja.


